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lunes, 30 de marzo de 2026

JESÚS LE HABLA ACERCA DE LA DIVINA VOLUNTAD Y LA PERSEVERANCIA



               Continuando el estado de privación me sentía como un tedio y un cansancio de mi pobre situación, y mi pobre naturaleza quería liberarse de dicho estado. Mi adorable Jesús teniendo compasión de mí, ha venido y me ha dicho: “Hija Mía, en cuanto te retiras de Mi Querer, así empiezas a vivir de ti misma, en cambio si te estás fija en Mi Voluntad, vivirás siempre de Mí mismo, muriendo del todo a ti misma”. 

                    Después ha agregado: “Hija Mía, ten paciencia, resígnate en todo a Mi Voluntad, y no por poco sino siempre, siempre, porque sólo la perseverancia en el bien es lo que hace conocer si el alma es verdaderamente virtuosa, sólo ella es la que une todas las virtudes, se puede decir que sólo la perseverancia une perpetuamente a Dios y al alma, virtudes y gracias, y como cadena se pone alrededor y atando todo junto forma el nudo segurísimo de la salvación; pero donde no hay perseverancia hay mucho que temer”. Dicho esto ha desaparecido.


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 4, 30 de Marzo de 1901



sábado, 27 de diciembre de 2025

DIOS NO ESTÁ SUJETO A CAMBIARSE, EL DEMONIO Y LA NATURALEZA HUMANA FRECUENTEMENTE SE CAMBIAN


                    Esta mañana me encontraba con temor sobre mi estado, que no fuera el Señor el que obrara en mí, con el agregado de que no se dignaba venir; entonces, después de mucho esperar, en cuanto lo he visto le he expuesto mi temor y Él me ha dicho:

                    “Hija Mía, antes que todo, para ponerte en este estado está el concurso de Mi Potencia, y después, ¿quién te habría dado la fuerza, la paciencia de estar por tan largo tiempo en este estado dentro de una cama?. La sola perseverancia es una señal cierta de que la obra es Mía, porque solamente Dios no está sujeto a cambiarse, pero el Demonio y la naturaleza humana muy frecuentemente se cambian, y lo que hoy aman, mañana aborrecen, y lo que hoy aborrecen, mañana aman y encuentran en eso su satisfacción”.


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 4, 27 de Diciembre de 1900



miércoles, 29 de octubre de 2025

LA CADENA DE GRACIAS ESTÁ UNIDA A LAS OBRAS PERSEVERANTES. TODOS LOS MALES ESTÁN ENCERRADOS EN LA NO PERSEVERANCIA



                    Después de haber esperado mucho, en cuanto ha venido el Bendito Jesús me ha dicho: 

                    “Hija Mía, cuando el alma se dispone a hacer un bien, aunque fuera decir una “Ave María”, la gracia concurre a hacer junto con ella dicho bien; pero si el alma no es perseverante en hacer este bien, se ve con claridad que no estima y no valora este don recibido, y hace burla de la misma gracia. Cuántos males están encerrados en este modo de obrar: ‘Hoy sí y mañana no; me agrada y lo hago; para hacer este bien se requiere un sacrificio, no quiero hacerlo’. 

                    Sucede como a aquél que habiendo recibido un don de un señor, hoy se lo recibe, mañana lo rechaza; aquel señor por su bondad lo manda de nuevo, y aquél después de haberlo tenido por algún tiempo, cansado de tener consigo aquel don, nuevamente lo rechaza. Ahora, ¿qué dirá aquel señor?. Se ve que no estima mi don, si empobrece o muere, no quiero tener más que ver con él. 

                    Todo, todo está unido al modo de obrar con perseverancia, la cadena de Mis gracias está entretejida a las obras perseverantes; así que, si el alma se da sus escapadas rompe esta cadena, ¿y quién le asegura que la unirá de nuevo?. Mis designios se cumplen solamente en quien une sus obras a la perseverancia. La perfección, la Santidad, todo, todo va unido con ella, así que si el alma es intermitente, siendo una especie de fiebre intermitente, el no obrar con perseverancia manda al vacío los designios divinos, pierde su perfección, y frustra su Santidad”.


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 6, 29 de Octubre de 1904