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viernes, 9 de octubre de 2026

EL REINO DE LA VOLUNTAD DE DIOS SERÁ UNA NUEVA CREACIÓN. GUSTO DE JESÚS AL OÍR HABLAR DE SU VOLUNTAD



                    Estaba según mi costumbre haciendo mi giro en el Querer Supremo y mi dulce Jesús me hacía ver un globo de luz en mi interior, y conforme repetía mis actos en el Fiat Divino se hacía más grande y los rayos que de él salían se hacían más largos, y mi siempre amado Jesús me ha dicho:

                    “Hija Mía, por cuanto más frecuentemente gires en Mi Voluntad para repetir tus actos, tanto más grande se hace la circunferencia del globo de luz, y por cuanta más fuerza de luz posee, tanto más se pueden extender sus rayos que deben iluminar el Reino del Fiat Eterno. 

                    Tus actos fundidos, perdidos en Mi Querer, formarán el sol especial que debe iluminar un Reino tan Santo, este sol poseerá la fuerza creadora y conforme extienda sus rayos, así quedará la marca de su Santidad, de la Bondad, de la Luz, de la Belleza y de la semejanza Divina. Quien se haga iluminar por su luz sentirá la fuerza de una nueva creación continua de alegría, de contentos y de bienes sin fin. Por eso el Reino de Mi Voluntad, dominando Ella todos los actos de aquellos que vivirán en Ella, será continua creación, así que la criatura estará bajo un acto nuevo continuado de este Supremo Querer, que la tendrá tan absorbida, que le hará faltar el campo de acción al propio yo. 

                    Por eso amo tanto que el Reino de Mi Voluntad sea conocido, por el gran bien que recibirán las criaturas y por el libre campo de acción que Ella tendrá, porque ahora el Supremo Querer está obstaculizado por el propio yo, en cambio cuando sea conocido, sus rayos vivificantes, penetrantes y plenos de viva luz, eclipsarán la voluntad humana, ésta quedará deslumbrada por su luz refulgente y viendo el gran bien que le vendrá, dará libertad de acción a Mi Voluntad dándole el total dominio. Así que para Mi Voluntad, en este Su Reino, empezará una nueva era, una creación continua, pondrá fuera todo lo que había establecido dar a las criaturas si hubieran hecho siempre Su Voluntad, y que por tantos siglos ha debido tener en Sí como en depósito, para después sacarlos para bien de los hijos de Su Reino”.

                    Después de esto he seguido rezando, pero mientras rezaba veía que mi sumo Bien Jesús, de prisa salía del fondo de mi interior, empujando un bulto de luz que estaba encima de Él, que lo tenía como eclipsado bajo de ella dentro de mí y me impedía el verlo, por eso Él empujándolo de prisa ha salido y yo le he dicho: “Jesús mío, ¿qué cosa es esta prisa que tienes?, ¿es tal vez alguna cosa que Te interesa mucho?”.

                    Y Jesús: “Cierto, cierto hija que es la cosa que más Me interesa, mira, he escuchado hasta dentro de ti al Padre (Sacerdote) que se llevó Nuestros escritos que hablaba de Mi Voluntad a los que lo rodeaban, con tanto amor que Me sentí herir hasta en el Corazón, y por eso he querido salir fuera de ti para escucharlo, son Mis Mismas palabras que he dicho sobre Mi Voluntad que Me resuenan al oído, escucho Mi eco y por eso quiero tomarme todo el gusto de escucharlo, y quiero que también tú lo tomes por compensación de los sacrificios que has hecho”. 

                    Mientras estaba en esto, yo veía que un rayo de luz salía de Jesús, que se alargaba tanto, que llegaba hasta donde se encontraba el Reverendo Padre, que invistiéndolo lo hacía hablar y Jesús se consolaba al oír hablar sobre Su adorable Voluntad.


Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 20, 9 de Octubre de 1926



lunes, 18 de mayo de 2026

VALOR DE LOS ACTOS HECHOS EN EL DIVINO QUERER. CÓMO QUIEN VIVE EN ÉL POSEE LA FUENTE DE LOS BIENES. CÓMO DIOS NO SABE HACER LAS COSAS A MEDIAS. VICTORIA DE AMBAS PARTES



                    Estaba siguiendo al Divino Querer girando por toda la Creación, y mientras hacía mis actos, mi dulce Jesús se hacía ver en mi interior, que recogía estos actos en Su regazo, los cuales eran todos de luz, pero uno más brillante que otro, uno más bello que otro, y llamaba a los Ángeles y les daba a cada uno parte en estos actos, y ellos hacían competencia para recibirlos y como en triunfo los llevaban al Cielo. Y Jesús todo Bondad me ha dicho:

                    “Hija Mía, es tanto el valor de los actos hechos en Mi Voluntad, que los Ángeles se consideran afortunados de recibirlos, ven en ellos la virtud creadora, escuchan en estos actos el eco del Fiat Divino, y mientras son luz, son voces divinas, y mientras son voces son música, son bellezas, bienaventuranzas, Santidad, Ciencia Divina, y como Mi Voluntad es virtud de Cielo, los Ángeles ambicionan llevar los actos hechos en Ella, y llevarlos a su Morada Celestial. Todo lo que es hecho en Mi Supremo Querer no puede quedar en la tierra, se pueden hacer en lo bajo, pero Mi mismo Querer como imán se los retira en su fuente y los pare en la Patria Celestial”.

                    Después sentía a mi pobre mente como absorbida en el Eterno Fiat y pensaba entre mí: “¿Cómo es posible tanta Potencia, tantos actos en uno que quedan hechos con el obrar en la Divina Voluntad?”. Y mi amable Jesús ha agregado:

                    “Hija Mía, ¿por qué el Sol da luz a toda la tierra?. Porque es más grande que la Tierra, porque posee la fuerza única y completa de la luz, posee la fuente de los colores, de la fecundidad y de la variedad de las dulzuras. Por esto siendo más grande el Sol que la Tierra, puede dar luz a toda la tierra, puede dar la variedad de los colores a las flores, las diferentes dulzuras a las plantas y a los frutos. El Sol en su grandeza y magnificencia, uno es el acto que hace, pero en su acto único hace tantos, que tiene raptada a sí toda la tierra, dando a cada cosa su acto distinto. 

                    Ahora, más que Sol es Mi Voluntad, y como es la interminable que con un solo acto hace salir de Sí la fecundidad de todos los otros actos juntos, el alma que vive en Ella posee la fuente de Sus actos, Su fecundidad; es por esto que en el alma donde Mi Querer reina y domina no cambia ni régimen, ni modos, y así conforme el alma obra en Mi Voluntad, sus actos salen con la multiplicidad y fecundidad de sus actos divinos. 

                    Todos los actos de Dios son actos únicos, que abrazan todo y hacen todos los actos juntos. Mira, en la creación del hombre uno fue Nuestro acto, pero en este acto único salió de Nosotros todo junto: Santidad, Potencia, Sabiduría, Amor, Belleza, Bondad, en suma, no hubo cosa nuestra que saliera de Nosotros que no fuera infundida en el hombre, de todo lo hicimos partícipe, porque cuando Nosotros obramos no sabemos hacer cosas a la mitad, sino todas obras completas, y cuando damos, damos todo. 

                    Mucho más que Mi Voluntad es Luz interminable, y la virtud de la Luz desciende en lo más profundo de lo bajo, se eleva a lo más alto, se extiende alrededor, no hay punto donde no llegue, ni puede entrar en ella ni materias ni cosas extrañas a su luz, ella es intangible, su oficio es de dar y dar siempre, sin jamás terminar de dar. Así es para el alma que vive en Mi Divino Querer, ella se vuelve luz junto con la Luz de Mi Voluntad, y por lo tanto, como luz desciende a lo más profundo de los corazones y lleva el bien de su luz, se extiende por todas partes buscando con su luz a todos y a todo para llevar a cada uno sus efectos, la multiplicidad y variedad de los bienes que su luz contiene; se sentiría como defraudada si no se pudiese extender a todos y por todas partes, tanto que elevándose a lo alto y penetrando más arriba de la bóveda azul y haciendo eco a Mi Misma Voluntad reinante en la Patria Celestial, Ésta y Mi Misma Voluntad que reina en el alma se funden juntas, y extendiéndose sobre todos los Bienaventurados forma su lluvia y hace llover sobre todos nuevas alegrías, felicidad y nuevas beatitudes. 

                    El vivir en Mi Voluntad es admirable, es prodigio continuado, es el portador de todos los bienes, es semilla que se multiplica al infinito, su fecundidad es inalcanzable y por eso es suspirado por la tierra y por todo el Cielo, es la Victoria de Dios sobre la criatura y la victoria del alma sobre su Creador. 

                    Cómo es bello ver cantar la victoria al más grande, al Ente Supremo, a la Eterna Majestad y a la pequeñez de la criatura, y en virtud de esta Voluntad Divina ponerse a competir el grande y el pequeño, el fuerte y el débil, el rico y el pobre, y quedar los dos victoriosos. Por eso suspiro tanto que sea conocida Mi Divina Voluntad, que venga Su Reino, para hacer vencer a la criatura y ponerla como a la par Conmigo. Sin Mi Voluntad reinante en la criatura esto no puede suceder, habrá siempre distancia entre Yo y la criatura, siempre será perdedora, jamás podrá celebrar y cantar victoria. La obra de Nuestras manos no tendrá Nuestra semejanza”.


Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 21, 18 de Mayo de 1927




lunes, 2 de febrero de 2026

EL ABANDONO EN DIOS FORMA LAS ALAS PARA VOLAR EN EL ÁMBITO DE LA ETERNIDAD. QUÉ ES LA ETERNIDAD.



                    Me sentía muy oprimida por la privación de mi dulce Jesús, y por otras razones que no es necesario escribir aquí, y mi amado Jesús moviéndose en mi interior y estrechándome a Él para darme fuerza, pues me sentía sucumbir, me ha dicho:

                    “Hija Mía, Mi Voluntad es vida y movimiento de todo, ¿pero sabes tú quién sigue su movimiento y toma el vuelo en Mi Eterno Querer, de manera que gira como gira Él en el ámbito de la Eternidad y se encuentra donde Él se encuentra y hace lo que Él hace?, El alma del todo abandonada en Mi Santa Voluntad; el abandono son las alas para volar junto con Mi Querer, en cuanto cesa el abandono así pierde el vuelo y quedan destruidas las alas. Así que todos sienten el movimiento, la Vida de Mi Voluntad, pero se quedan en el punto donde están, porque no hay movimiento que no parta de Mí, pero sólo quien tiene las alas del abandono en Mí, hace el mismo camino de Mi Voluntad, sobrevuela sobre todo, sea en el Cielo o en la tierra, entra en el ámbito de la Eternidad y gira en medio de las Tres Divinas Personas, penetra en los más íntimos lugares de Ellas, está al día de Sus Secretos y de Sus Bienaventuranzas. 

                    Sucede como a una máquina, donde en medio está la primera rueda y en torno a ella otras muchas pequeñas ruedecillas que son fijas; en cuanto se mueve la primera rueda todas las demás reciben el movimiento, pero nunca llegan a tocar a la primera rueda, ni saben nada de lo que ella hace ni de los bienes que contiene; en cambio otra pequeña ruedita que no esté fija, y que por medio de un mecanismo gire siempre por todas las ruedecillas para encontrarse en cada movimiento de la primera rueda, para hacer de nuevo su giro, esta ruedecilla girante sabe lo que hay en la primera rueda y toma parte en los bienes que ella contiene. 

                    Ahora, la primera rueda es Mi Voluntad, las ruedecillas fijas son las almas abandonadas a sí mismas, lo que las vuelve inmóviles en el bien; la ruedecilla girante es el alma que vive en Mi Voluntad, el mecanismo es el abandono todo en Mí, así que cada falta de abandono en Mí es un giro que pierdes en el ámbito de la Eternidad. ¡Si supieras qué significa perder un giro eterno!”.

                    Yo al oír esto he dicho: “¿Pero dime Amor mío, qué significa Eternidad y qué cosa es este giro eterno?”.

                    Y Jesús ha agregado: “Hija Mía, la Eternidad es un círculo inmenso, donde no se puede conocer ni dónde empieza ni dónde termina; en este círculo se encuentra Dios, sin principio y sin fin, donde posee Felicidad, Bienaventuranzas, Alegrías, Riquezas, Belleza, etc., infinitas. En cada movimiento divino, que no cesa jamás, hace salir de este círculo de la Eternidad nuevas felicidades, nuevas bellezas, nuevas bienaventuranzas, etc., pero esto nuevo es un acto jamás interrumpido; pero uno no es parecido al otro, distintos entre ellos, nuestros contentos son siempre nuevos; son tales y tantas nuestras bienaventuranzas, que mientras gozamos una, otra nos sorprende, y esto siempre y jamás terminan, son eternas, inmensas como Nosotros, y lo que es eterno tiene virtud de hacer surgir cosas siempre nuevas; lo antiguo, las cosas repetidas no existen en lo que es eterno. 

                    ¿Pero sabes tú quién toma más parte en el Cielo de lo nuevo que jamás se agota?. Quien más haya practicado el bien en la tierra, este bien será como el germen que le dará el conocimiento de Nuestras Bienaventuranzas, Alegrías, Bellezas, Amor, Bondad, etc., y según el bien que el alma haya practicado en la tierra, que tenga alguna armonía con nuestras variadas Bienaventuranzas, así se acercará a Nosotros y a grandes sorbos se llenará de aquella Bienaventuranza de la cual contenga el germen, hasta desbordarse fuera. 

                    De todo lo que contiene el círculo de la Eternidad tomaran parte; en cambio de los gérmenes adquiridos en la tierra, de ellos serán colmados. Sucederá como a uno que haya aprendido música, un trabajo, una ciencia; sonando la música, muchos escuchan y gozan, pero, ¿quién entiende?. ¿Quién siente penetrarle en la inteligencia y descenderle en el corazón todas aquellas notas de gozo o de dolor?. ¿Quién se siente como lleno y ve en acto las escenas que la música expresa?. Quien ha estudiado, quien se ha fatigado por aprenderla, los demás gozan pero no entienden, su gozo está sólo en la percepción del oído, pero todo su interior queda en ayunas; así también quien ha aprendido las ciencias, ¿quién goza más, uno que ha estudiado, que ha consumido su inteligencia en los libros, en tantas cosas científicas, o bien quien sólo las ha mirado?. 

                    Cierto, quien ha estudiado puede hacer ganancias justas, puede ocupar diversos puestos, en cambio el otro puede gozar con la sola vista si ve cosas que pertenecen a las ciencias; así de todas las demás cosas. 

                    Si esto sucede en la tierra, mucho más en el Cielo, donde la Justicia pesa con la Balanza del Amor cada pequeño acto bueno hecho por la criatura, y pone sobre ese acto bueno una felicidad, una alegría, una belleza interminables. Ahora, ¿qué será del alma que habrá vivido en Mi Querer, donde todos sus actos quedan con un germen eterno y divino?. El círculo de la Eternidad se verterá de tal forma en ella, que toda la Jerusalén Celestial quedará sorprendida y harán nuevas fiestas y recibirán nueva gloria”.


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 16, 2 de Febrero de 1924



miércoles, 8 de octubre de 2025

EFECTOS DE LA CONFIANZA



                    Continuando mi habitual estado de penas y de privaciones, me la paso con Jesús casi en silencio, toda abandonada en Él como una pequeña bebita. Entonces mi dulce Jesús haciéndose ver en mi interior me ha dicho: 

                    “Hija Mía, la confianza en Mí es la pequeña nube de luz en la cual queda el alma tan envuelta, que le hace desaparecer todos los temores, todas las dudas, todas las debilidades, porque la confianza en Mí no sólo le forma esta pequeña nube de luz que la envuelve toda, sino que la nutre con alimentos contrarios, que tienen la virtud de disipar todos los temores, dudas y debilidades. En efecto, la confianza en Mí disipa el temor y nutre al alma de puro amor, disipa las dudas y le da la certeza, quita la debilidad y le da la fortaleza, es más, la hace tan atrevida Conmigo, que se aferra a Mis pechos y chupa, chupa y se nutre, no quiere otro alimento, y si ve que chupando no recibe nada, y esto lo permito para ejercitarla en la más alta confianza, ella ni se cansa ni se separa de Mi Pecho, más bien chupa más fuerte, golpea la cabeza en Mi Pecho, y Yo complacido la hago hacer. Así que el alma que verdaderamente confía en Mí es Mi sonrisa y Mi complacencia, quien confía en Mí Me ama, Me estima, Me cree rico, potente, inmenso; en cambio, quien desconfía, no Me ama en verdad, Me deshonra, Me cree pobre, impotente, pequeño, ¡qué afrenta a Mi Bondad!”


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 12, 8 de Octubre de 1919