lunes, 28 de septiembre de 2026

SU GRAN AFLICICÓN POR LA PUBLICACIÓN DE LOS ESCRITOS. JESÚS QUIERE LA ENTREGA. JESÚS INCITA AL PADRE QUE DEBE OCUPARSE DE ESTO



                    Me sentía oprimida y como aplastada bajo el peso de una humillación profunda, porque me había sido dicho que no sólo se publicaría lo que se refiere a la Voluntad de Dios, sino también lo que se refiere a todas las otras cosas que me ha dicho mi amable Jesús; era tanto el dolor, que me quitaba hasta las palabras para poder aducir razones para que no lo hicieran, ni sabía rogar a mi amado Jesús para que no permitiera esto, todo era silencio dentro y fuera de mí. Entonces mi amable Jesús moviéndose en mi interior me ha estrechado a Él para infundirme ánimo y fuerza y me ha dicho:

                    “Hija Mía, no quiero que veas como cosa tuya lo que has escrito, sino que lo veas como cosa Mía y como cosa que no te pertenece, tú de hecho no debes entrar en medio, Yo Me encargaré de todo, y por eso quiero que todo Me lo entregues y conforme escribes quiero que Me lo des todo como un don, a fin de que Yo quede libre de hacer lo que quiero y para ti, te quede sólo aquello que te conviene para vivir en Mi Voluntad. Yo te he hecho tantos dones preciosos por cuantos conocimientos te he manifestado, ¿y tú ningún don Me quieres dar?”

                    Y yo: “Mi Jesús, perdóname, yo no quisiera sentir lo que siento, el pensar que lo que ha pasado entre Tú y yo deben saberlo los demás, me pone inquieta y me da tal pena, que yo misma no sé explicar, por eso dame la fuerza, en Ti me abandono y todo a Ti lo dono”. Y Jesús ha agregado:

                    “Hija Mía, así está bien, todo esto lo requiere Mi Gloria y el Triunfo de Mi Voluntad, pero el primer Triunfo lo quiere, lo exige sobre de ti. ¿No estás contenta de que tú te vuelvas la Victoria, el Triunfo de esta Voluntad Suprema?, ¿no quieres tú entonces hacer cualquier sacrificio para hacer que este Reino Supremo sea conocido y poseído por las criaturas?. También Yo sé que tú sufres mucho al ver que después de tantos años de secreto entre tú y Yo y que con tanto celo te he tenido escondida, ahora al ver salir fuera Nuestros secretos sientes fuertes impresiones, pero cuando lo quiero Yo lo debes querer también tú, por eso pongámonos de acuerdo y no te preocupes”.

                    Después de esto me hacía ver al Reverendo Padre (1), y Jesús estando junto a él le ponía Su Santa Mano derecha sobre su cabeza para infundirle firmeza, ayuda y voluntad diciéndole: “Hijo Mío, hazlo pronto, no pierdas tiempo, Yo te ayudaré, estaré junto a ti a fin de que todo vaya bien y según Mi Voluntad. Así como Me interesa que Mi Voluntad sea conocida y así como con paterna bondad he dictado los escritos que se refieren al Reino del Fiat Supremo, así ayudaré a la publicación, estaré en medio de aquellos que se ocuparán, a fin de que el todo sea regulado por Mí. Por eso pronto, pronto”. 


NOTA 

                    Se refiere al Padre Aníbal María di Francia, que ya había comenzado a difundir el trabajo de Luisa años antes de recibir su nombramiento como Confesor formal en 1926: en 1915 había editado y publicado la primera edición de la célebre obra "Las Horas de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo", de la cual llegó a realizar cuatro ediciones consecutivas provistas de "Nihil Obstat" e "Imprimatur". Además, hasta su propia muerte en 1927, revisó y preparó para la imprenta los primeros 19 volúmenes del "Libro del Cielo".


Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 20, 28 de Septiembre de 1926




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