miércoles, 18 de febrero de 2026

COMO QUIEN VIVE DE LA VIDA DE JESÚS, PUEDE DECIR QUE SU VIDA HA TERMINADO



                    Encontrándome en mi habitual estado (1), mi siempre y todo amable Jesús ha venido y me ha dicho:

                    “Hija Mía, todo lo que haces por Mí, aún un respiro, entra en Mí como prenda de tu amor por Mí, y Yo en correspondencia te doy Mis prendas de Amor, así que el alma puede decir: “Yo vivo de las prendas que me da mi amado Jesús”.

                    Después ha agregado:

                    “Hija amada Mía, viviendo tú de Mi Vida, se puede decir que tu vida ha terminado, que no vives más, así que no viviendo más tú, sino Yo en ti, todo lo que te hacen, agradable o desagradable, Yo lo recibo como hecho propiamente a Mí; y esto lo puedes comprender porque ante eso que te hacen, agradable o desagradable, tú no sientes nada, esto significa que debe ser otro quien siente ese gusto o ese disgusto, ¿y quién otro lo puede sentir sino Yo que vivo en ti y que te amo tanto, tanto?”


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 11, 18 de Febrero de 1912


1- Por una particular disposición de Dios, Luisa Piccarreta permanecía toda la noche sumida en un profundo éxtasis, paralizada, mientras recibía luces del Cielo; tan sólo conseguía liberarla de aquél místico trance la bendición del Sacerdote, que cada mañana celebraba la Santa Misa en su dormitorio. Este "sueño extático" era tan cotidiano para Luisa que ella lo definió en sus escritos como "mi habitual estado". Dicha fenomenología no fue exclusiva de Piccarreta, se dio con anterioridad en Santa Catalina de Siena y casi a la vez en la mística portuguesa Alexandrina Da Costa, entre otras almas privilegiadas.



No hay comentarios:

Publicar un comentario