viernes, 20 de febrero de 2026

JESÚS ES LA LUZ DEL CIELO, DE LA CUAL TODOS TOMAN SUS PEQUEÑAS LUCES



                    Continúa viniendo mi Benigno Jesús. Después de haber recibido la Comunión me ha renovado las penas de la Crucifixión, y yo he quedado tan entumecida que sentía necesidad de un alivio, pero no me atrevía a pedirlo. Después de un poco ha regresado como Niño y me besaba toda, y de sus labios corría leche, y yo he bebido a grandes sorbos esa leche dulcísima de Sus purísimos labios. Ahora, mientras esto hacía me ha dicho:

                    “Yo Soy la Flor del Edén Celestial, y es tanto el perfume que expando, que ante Mi fragancia queda atraído todo el Empíreo, y como Yo Soy la Luz que manda luz a todos, tanto, de tenerlos abismados, todos Mis Santos toman de Mí sus pequeñas lucecitas, así que no hay luz en el Cielo que no haya sido tomada de esta Luz”. 

                    ¡Ah sí! no hay ni siquiera olor de virtud sin Jesús, y no hay luz, aunque se fuera a lo más alto de los Cielos, sin Él.


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 3, 20 de Febrero de 1900




No hay comentarios:

Publicar un comentario