domingo, 26 de abril de 2026

EL BIEN QUE HARÁN LOS ESCRITOS ACERCA DE LA DIVINA VOLUNTAD. JESÚS Y SU VOLUNTAD SON INSEPARABLES, Y ÉSTA VUELVE INSEPARABLE DE JESÚS A QUIEN SE DEJA DOMINAR POR ELLA




                    Estaba pensando entre mí en ciertas cosas sobre la Voluntad de Dios, que el Buen Jesús me había dicho y que las han publicado, y en consecuencia corren entre manos de quien las quiere leer. Sentía tal vergüenza en mí que me daba una pena indescriptible y decía: “Amado bien mío, ¿cómo has permitido esto?. Nuestros secretos, que por obedecer he escrito y sólo por amor Tuyo, están ya a la vista de los demás, y si continúan publicando otras cosas yo me moriré de vergüenza y de pena. Y después de todo esto, como premio a mi duro sacrificio me has tan dolorosamente dejado. ¡Ah! si Tú hubieras estado conmigo habrías tenido piedad de mi pena y me habrías dado la fuerza”.

                    Pero mientras esto pensaba, mi dulce Jesús ha salido de dentro de mi interior, y poniéndome una mano en la frente y otra en la boca, como si quisiera detener tantos pensamientos desconsoladores que me venían, me ha dicho:

                    “Calla, calla, no quieras ir más allá, no son cosas tuyas sino Mías, es Mi Voluntad que quiere hacer su camino para hacerse conocer. Mi Voluntad es más que Sol, y para esconder la luz del Sol se necesita mucho, más bien es del todo imposible, y si la detienen por un lado, ella supera el obstáculo que le han puesto enfrente, y conduciéndose por otros lados, con majestad hace su camino, dejando confundidos a quienes querían impedir su curso, porque la han visto escapárseles por todas partes sin poderla detener. 

                    Se puede esconder una lámpara, pero el Sol jamás; tal es Mi Voluntad, más que Sol, y quererla tú esconder te resultará imposible. Por eso calla hija Mía, y haz que el Sol Eterno de Mi Voluntad haga su curso, sea por medio de los escritos, de la publicación, de tus palabras y de tus modos; haz que Ella huya como luz y recorra todo el mundo, Yo lo suspiro, lo quiero. Y además, ¿qué cosa han hecho salir de las verdades de Mi Voluntad?. Se puede decir que apenas los átomos de Su Luz, y si bien átomos todavía, si supieras el bien que hacen, ¿qué será cuando reunidas todas las verdades que te he dicho de Mi Voluntad, la fecundidad de Su Luz, los bienes que contiene, unidos todos juntos formarán no los átomos, o el Sol que despunta, sino su pleno mediodía?. ¿Qué bien no producirá este Sol Eterno en medio de las criaturas?. Y Yo y tú estaremos más contentos al ver Mi Voluntad conocida, amada y cumplida, por eso déjame hacer. 

                    Y además, no, no es verdad que te haya dejado, ¿cómo, no Me sientes en ti?. ¿No oyes el eco de Mi oración en tu interior, que abrazo todo y a todos, sin que nadie Me escape, porque todas las cosas y todas las generaciones son como un punto solo para Mí, y por todos Yo rezo, amo, adoro y reparo, y tú haciendo eco a Mi oración te sientes como si tomaras en un puño a todos y a todo, y repites lo que hago?. ¿Acaso eres tú quien lo hace, o bien tu capacidad?. ¡Ah no, no! Soy Yo que Estoy en ti, es Mi Voluntad que te hace tomar como en un puño a todo y a todos y continúa su curso en tu alma. 

                    Y además, ¿quieres tú alguna cosa fuera de Mi Voluntad?. ¿Qué temes?. ¿Que pudiera dejarte?. ¿No sabes tú que la señal más cierta de que Yo habito en ti, es que Mi Voluntad tenga Su lugar de honor, que te domine y que haga de ti lo que quiere?. Yo y Mi Voluntad somos inseparables, y vuelve inseparable de Mí a quien se deja dominar por Ella”.


 Nuestro Señor a Luisa Piccarreta, “Libro de Cielo”, Vol. 17, 26 de Abril de 1925



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